Este espacio lo ocupan recortes y reflexiones de aquello que voy encontrando en mi trabajo diario. Son fruto del estudio, un estado constante de observación de la realidad y de mis viajes a lo largo de esta maraña que es internet. Muchas veces (quizás de forma excesivamente atrevida) intento aportar algún elemento personal de reflexión y propuesta que me parece apropiado en relación con mi trabajo: el marketing y la tecnología.

Cuestión de perspectiva.
El doctor estaba contento. La visita había ido muy bien. Todo había salido rodado, ya sabéis a que me refiero, todas esas cosas que pueden ir mal justamente el día que tú tienes que ir al médico, en especial vas preparado para el fatídico "pues tendrá que esperar, vamos con un poco de retraso".

«Está bien» no es suficiente.
Es la hora de la cuenta. La cena ha estado bien, así que cuando el camarero que nos ha atendido nos hace la "habitual" pregunta: ¿todo bien?, respondemos casi instintivamente "BIEN". Porque es cierto, todo ha ido bien, pero…

¿Como en mi casa? No, gracias.
¿Quién no ha oído decir alguna vez esta frase cuando le preguntas o te explica como es la experiencia de los clientes en su empresa?:
«Queremos que los clientes se sientan como en su casa»

Memoria de pez
Memoria de pez, eso que tan alegremente atribuimos a los peces, creo que no es una característica que les haga únicos. También los humanos tendemos en general a tener dicha clase de memoria (ó desmemoria).

Un tesoro por descubrir
¿Porqué te obsesionas en priorizar la búsqueda de nuevos clientes?

Un sencillo truco de psicología para tu negocio
Hay veces que simples cambios en la forma en como exponemos las propuestas a nuestros clientes pueden dar un resultado sorprendentemente superior.

Sin palabras
Aunque un "Sin palabras" sería más que suficiente no puedo evitar hacer la pregunta: ¿dicen esto tus clientes de tu producto o servicio? De forma espontánea, claro.

Estamos todos en el mismo juego.
Hace unos días comentabamos en una tertulia acerca de la importancia que las expectativas tienen a la hora de la valoración que tus clientes hacen de tu negocio y como deben fijarse para hacerlas jugar en positivo a nuestro favor.

Encontrar tus diferencias
Piensa en tu cafetería favorita o en tu teléfono móvil, en el supermercado donde te sientes más cómodo para hacer tus compras. ¿Lo tienes en la cabeza?